Entre Angelina Jolie y Ban Ki-Moon, la primera acaparó a los medios y público en general, opacando sin duda el inicio de sesiones de la ONU los dos actos mundiales celebrados en NY la semana pasada (la Clinton Global Initiative y las sesiones anuales de la ONU), a juzgar por el número de fotos, comentarios y hasta análisis que cada uno generó, y ni hablar, no se necesita hacer una encuesta para saber quién es más conocido a escala mundial.


Fue comprobado que los asistentes al CGI son más fotogénicos que los jefes de Estado que participaron, esa misma semana, en el inicio de la Asamblea General en la ONU: los medios prestaron más espacio a Jolie y Pitt, Bono y Clinton, que a la gran mayoría de los “líderes mundiales” al otro lado de la isla de Manhattan.
Asistieron Carlos Slim Helú y Bill Gates, los dos hombres más ricos del mundo, en ese orden según la lista de Forbes; también el fundador de YouTube, el ejecutivo en jefe de Wal-Mart, la empresa más grande del mundo, el jefe de la fundación de Google, Gustavo Cisneros, del Grupo Cisneros, entre otros nuevos y viejos ricos. Pero también estaba el premio Nobel de Paz, Desmond Tutu, la Nobel de Literatura, Toni Morrison y la estrella de tenis Andre Agassi.
Y los políticos llegaban desde la ONU a la fiesta más movida, como el presidente Hamid Karzai de Afganistán, Álvaro Uribe de Colombia, Leonel Fernández de República Dominicana, junto con figuras políticas del pasado reciente (Tony Blair, Ricardo Lagos, Mary Robinson, César Gaviria), y también el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulsen, y su antecesor durante el gobierno de Clinton y ahora ejecutivo de Citibank, Robert Rubin, el también muy próspero alcalde de Nueva York Michael Bloomberg, y la lista de destacados continúa con decenas más. El casi olvidado vicepresidente y fracasado candidato presidencial y ahora resucitado como estrella tanto de Hollywood como de Washington y tratado a veces como casi profeta de los tiempos modernos también estaba ahí: Al Gore. también el nuevo presidente del Banco Mundial Robert Zoellick.
Había dueños y estrellas de los medios, como Rupert Murdoch y Ted Turner, y periodistas estrella como Tom Brokaw de NBC, Anderson Cooper de CNN y Nicholas Kristof del New York Times.
El acto era aún más atractivo ya que también estaba como anfitrión el potencialmente primer “primer caballero” en la historia de la Casa Blanca.
Algunos comentaron que la idea era crear un Davos (la reunión anual de los poderosos y los que aspiran a serlo) “activista”, o sea, no sólo abordar los grandes temas del mundo, sino proponer y tomar acciones para resolverlos. Al parecer, pocos ven la ironía de que estos ex jefes de Estado, los que aún están en funciones, los empresarios más ricos del mundo, los intelectuales con currículum impresionantes y más, son los mismos que en muchos casos han generado no poco de estos problemas, o hicieron poco cuando tenían el poder para lograr otros resultados.
Pero eso ya es editorial y esto es reportaje objetivo, entonces regresando a los hechos: ya suman más de 600 los “compromisos” adoptados por los participantes en las tres reuniones anuales del CGI. El CGI informó que el “impacto potencial” de los compromisos adoptados sólo este año podrían permitir que más de 8 millones de estudiantes puedan matricularse por primera vez en sus vidas, unos 50 millones podrían tener acceso al tratamiento de enfermedades tropicales, cientos de millones de hectáreas de bosque podrían ser protegidas y más de 11 millones de personas podrían estar “empoderados” con mayor acceso a ingresos “sustentables”.
Además, informo el CGI, unas 40 mil personas también se comprometieron a unas 200 mil horas de trabajo voluntario y donaron casi 130 mil dólares en contribuciones a través del nuevo sitio de Internet Mycommitment.org, parte de esta iniciativa.
Al parecer ya se pueden ir despreocupando todos. Los problemas básicos de nuestras vidas está en manos confiables, eficaces y comprometidas (algunos han ganado hasta un Oscar o un Nobel).
Via Jornada








0 Comments until now
Add your Comment!